El Ajuste de la Ausencia – Lulú Velázquez

El tiempo justo de la pérdida

Lulú Velázquez

Te fuiste en el momento en el que menos lo esperaba, cuando los planes comenzaban a cumplirse y todo era favorable para ello. Nunca imaginamos que nos separaríamos de este modo y, ante tanta incertidumbre y muchas preguntas que nunca tendrán respuesta, es tan difícil ver todo lo que has dejado, los lugares frecuentados, el platillo preferido, la música mejor cantada o la palabra más usada. Todo ello me inunda de recuerdos dolorosos, el temor al sufrimiento permanente, a olvidar cómo se vive. El sufrimiento no me deja avanzar. ¿Hasta cuándo seguiré con estos sentimientos que se tornan insoportables a ratos? Surge a cada instante la duda. ¿Podré vivir sin ti?

Estos es lo que vivimos cuando un ser amado se va. No existen palabras para quitar el sufrimiento, el cual es necesario vivir para poder dejar ir y comenzar a reajustar nuestra nueva vida, sin él o ella. ¿Quién no ha vivido este dolor inmenso? Todos lo experimentamos en algún momento. Quizás este año a ti te tocó despedir a alguien amado, de manera súbita o de forma esperada. Cualquiera que fuera, no deja de doler más o menos. Los días que se acercan, donde buscamos un poco cumplir el anhelo que nuestro Creador pidió: “Paz a los hombres de buena voluntad”, quizás no sea para ti ese momento y no porque no lo quieras, sino porque estás en una etapa de ajuste que va acompañada de sufrimiento.

 

Cambio y fortaleza

El momento remueve muchas cosas de forma diferente dentro de cada persona. Esto nos hace sacar preguntas existenciales que habíamos dejado de hacernos o que quizás nunca habíamos pensado. Como quiera que sea, son cuestionamientos que inciden en el sentido de la vida. En ocasiones, podría cambiar nuestra escala de valores y la forma en que percibimos determinadas cosas. Gradualmente o de golpe, implica ajustes y vienen los cambios rotundos en nuestra cosmovisión interna y externa. La partida de nuestro ser amado nos lleva a un reajuste en nuestras vidas. Este ajuste se basa en poder recordarlo de tal forma que, cuando lo hagas, puedas sentir su presencia en ti.

Los mejores recuerdos, esos que se han hecho historia y que te permitirán sacar una sonrisa o vivir un consejo, quizá al principio quieras evitarlos para no sufrir. Pero cuando descubras que es la mejor manera de sentirlo cerca, lo irás practicando, hasta que logre salir una sonrisa.

Los ajustes también nos permiten resurgir, tal vez cumpliendo un sueño que teníamos con la persona que partió. No te limites para cumplirlo y, cuando lo hagas, te sentirás contento ¡Qué mejor manera de honrar la ausencia física!

Lulú Velázquez, verano del 2007

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Quiero compartir contigo esto que escribí hace unos años, cuando perdí a un ser amado que ahora permanece en mí.

Los pensamientos de la noche roban mi calma, caminan por senderos donde el recuerdo sale a su encuentro llevándolos de la mano al mismo lugar donde surgió y transformó mi ser. Llegó el eco del susurro del adiós, acompañado de lágrimas que muestran la resistencia a su partida. Esos sentimientos pueden quedarse tranquilos cuando el alba se asoma y mis ojos claudican…

No me niego a vivir el dolor, me quedo quieta y lo siento. Espero en silencio la respuesta que viene en el susurro de los latidos de mi corazón, que se acelera al recordar lo que he perdido. Abro mis manos, no las impulso, solo las abro y, cuando menos lo espero, se ha ido para quedarse en el mejor lugar que tiene mi ser: el corazón…, donde mana la vida. Por siempre te amaré….

¡Cada momento vivido es un recuerdo creado!

Gracias por leer

4 comentarios en “El Ajuste de la Ausencia – Lulú Velázquez

  1. Gracias es lo que puedo decir me hiso mucho bien leer Dios te colme de bendiciones por la gran ayuda que me diste a mi y mi familia

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